“Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados. Si dejareis a Jehová y sirviereis a dioses ajenos, él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien.”
— JOSUÉ 24:19-20
Katherine Kuhlman fue una evangelista muy reconocida internacionalmente en el ámbito espiritual. Dios a través de ella sanaba enfermos y también poseía varios dones del Espíritu Santo. Pero no siempre fue así.
Se convirtió al cristianismo a la edad de catorce años y desde muy joven empezó a predicar. Ella miraba como el Espíritu Santo se movía y como sanaba a las personas. Pero llegó un día en una de sus campañas evangélica en donde conoció el amor.
Igual que ella, el era un evangelista muy carismático e inevitablemente se enamoraron. Desafortunadamente para ellos el era casado y pronto empezaron los rumores. Su estatus como evangelista bajó y finalmente después de muchas contradicciones el se divorció.
Ella pensaba que después de casados iba a estar viajando por todo el mundo llevando las nuevas de salvación pero desafortunadamente no fue así. Después que los feligreses empezaron a conocer su historia le empezaron a cerrar las puertas de sus congregaciones.
Su economía empezó a mermar y esto los llevó irremediablemente a un divorcio. Katherine amaba mucho a su esposo pero a la final dijo y cito “ Dejo al hombre que quiero por el Dios que amo”
Ella se dedicó nuevamente al evangelismo. Logrando una mayor unción. Muchas personas rindieron sus vidas a Dios y los milagros fueron más potentes que nunca.
Tomo este momento para contarles una historia personal.
Me encontraba yo en el estado de California después de haber salido de una situación muy difícil. Me había separado de mi esposo años antes pero en ese momento nos habíamos reconciliado y nos encontrábamos viviendo allá.
Una noche tuve un sueño veía a un señor vestido con vestiduras blancas. Al mirar bien era lo que parecía un doctor pero su rostro se veía como si estuviera enojado muy enojado y le entregaba a mi esposo dos cartas. En ese tiempo me encontraba buscando trabajo y esas cartas eran dos ofertas de empleo.
Yo siempre pensé que se trataba de dos trabajos que iba a tener. Pero realmente lo que significaba esas cartas era que iba a trabajar en dos diferentes campos laborales y así fue.
A Dios se le conoce con diferentes nombres y según el nombre puede tener diferentes significados. Yahvé Rafa significa Dios sanador y es por eso que pienso que quien yo vi en mi sueño era a Yahvé Rafa y por eso estaba vestido de doctor.
Muchas veces creemos que Dios siempre está alegre con nosotros pero no siempre es así. Con esa experiencia que tuve entendí que no nos damos cuenta que Dios es un Dios celoso. Una vez que decidimos seguirle, el nos acoge, nos abraza y nos ama como nadie puede hacerlo. Pero de igual manera se enoja cuando ve que hemos hecho algo que a él no le agrada.
No nos engañemos Dios no puede ser burlado. El todo lo ve y también está al tanto de lo que nos pasa. Y de igual manera él se enoja con cada uno de nosotros cuando él ve que la gente está haciendo cosas que a él le desagrada.
Muchas bendiciones!